Quo Vadis, Aida?

Quo Vadis, Aida?
Quo Vadis, Aida?
Sinopsis:

Bosnia, 11 de julio de 1995. Aida trabaja como traductora para la ONU en la pequeña ciudad de Srebrenica. Cuando el ejército serbio ocupa la ciudad, su familia está entre las miles que buscan refugio en la base de la ONU. Como participa en las negociaciones, Aida tiene acceso a información importante que debe interpretar. ¿Qué destino espera a su familia y al resto de personas de Srebrenica? ¿La salvación o la muerte? ¿Qué decisiones deberá tomar Aida?

Reseña de la película:

Aunque, en principio, no tiene nada que ver con la novela histórica de Henryk Sienkiewicz sobre la persecución de los primeros cristianos en Roma, Quo Vadis, Aida?, dirigida por Jasmila Žbanić, es una película de altísima tensión dramática. Y parece que muchos espectadores comparten esta afirmación, pues ha sido una de las películas más exitosas de 2020: ya desde su estreno mundial, compitiendo en el Festival de Cine de Venecia, y más adelante, triunfando en importantes festivales de cine, como Arras, Les Arcs y Luxemburgo.  A finales de año se alzó con el Premio Independent Spirit a la Mejor Película Extranjera y consiguió una nominación al Premio Bafta al Mejor Director Extranjero (la primera vez en la historia de los premios para un cineasta de Bosnia) y al Óscar a la Mejor Película Internacional, nada más y nada menos.

Trepidante e implacable, la película nos muestra unos días en la vida de Aida (la fantástica Jasna Đuričić), una profesora de Srebrenica reconvertida en intérprete de la ONU, que intenta salir adelante después de que la ocupación militar serbia haya transformado su ciudad en un auténtico infierno. También son importantes los personajes del marido de Aida (Izudin Bajrović) y de sus dos hijos (Boris Ler y Dino Bajrović), que se esconden entre la gente desesperada que pide refugio en la base de la ONU. 

La película recuerda en cierto modo a Dunkerque, a ese estilo bélico que deja al público sin aliento; no en vano Aida corre —literalmente— para salvar la vida de su familia. Como debe acompañar en todo momento a los que están al mando, tiene acceso a mucha información, demasiada como para aceptar falsas promesas o repetir sin escrúpulos palabras vacías a miles de personas exhaustas y confundidas. Le dicen, evidentemente en dos lenguas, que «los holandeses han cerrado la entrada», a pesar de que la ONU había declarado Srebrenica zona segura. 

A medida que se agota el tiempo y que el espacio físico parece ir encogiéndose, la película de Žbanić (montada por el mago de Guerra Fría Jarosław Kamiński) se va desarrollando como un auténtico thriller. A decir verdad, solo le falta un reloj con la cuenta atrás. Sin embargo —y aquí no hace falta una «alerta de spoilers», por desgracia, dada la grotesca fama de Srebrenica—, no esperen ningún salvador o giro radical de último momento en esta historia, pues incluso el hombre que está convencido de que la ayuda va a llegar termina encerrándose en una habitación pidiendo que lo dejen en paz.

El abatimiento encaja bien con el tema principal, pero esta película también es envolvente y cautivadora. El tiempo solo se ralentiza durante un flashback que nos lleva a una época más alegre, nada menos que al concurso del mejor peinado de Bosnia oriental. Pero muy pronto, el guion vuelve a centrarse en evadir las preguntas de los personajes y en el repetitivo «¿Qué dice?», cuya respuesta, en el fondo, nadie quiere saber... Aunque no hay tiempo que perder, y menos para discursos grandilocuentes, Žbanić (que ya ganó un Oso de Oro con Grbavica) consigue mostrarnos todos los aspectos de la guerra: la falta de comunicación, la impotencia absoluta de todas las personas implicadas, digan lo que digan, y la repentina revelación, cayendo como un jarro de agua fría, de que no hay escapatoria.  El hecho de que la película de Žbanić no nos hable de un pasado remoto, sino de un acontecimiento de 1995 —que ya se ha calificado de «inmenso trauma para todos los bosnios»— la hace aún más terrible, especialmente porque aparece en medio de todas las voces actuales a favor del «patriotismo». Resulta muy elocuente que en Quo Vadis, Aida? las personas armadas sean personas conocidas: los antiguos alumnos de Aida, un compañero de universidad de otro personaje, etc. Es absurdo y aterrador a la vez... Y puede volver a ocurrir.

Quo Vadis, Aida? ha sido producida por Deblokada Produkcija, y coproducida por Coop99, Digital Cube, Extreme Emotions, Indie Prod, N279 Entertainment, Razor Film Produktion, Tordenfilm AS, Österreichischer Rundfunk (ORF), TV ARTE/ ZDF, Radio Television of BiH y TRT. Ventas internacionales a cargo de Indie Sales.

Marta Bałaga, Cineuropa