OTRA RONDA

OTRA RONDA
Sinopsis:

Existe una teoría según la cual desde el nacimiento nos falta una pequeña cantidad de alcohol en la sangre; una ligera embriaguez nos abre la mente al mundo que nos rodea, reduciendo el tamaño de nuestros problemas y aumentando nuestra creatividad. Animados por esta teoría, Martin y tres de sus amigos, todos ellos profesores de secundaria, se embarcan en un experimento consistente en mantener un nivel constante de alcohol en sangre durante la jornada laboral. Si Churchill ganó la Segunda Guerra Mundial con un aturdimiento etílico nada desdeñable, ¿quién sabe qué podrían hacer unas gotitas de alcohol por ellos y sus estudiantes? Los primeros resultados son positivos, y el modesto proyecto de los profesores se convierte en un verdadero estudio académico. Tanto sus clases como sus resultados continúan mejorando, y el grupo vuelve a sentirse vivo. Trago a trago, algunos de los participantes se sienten cada vez mejor; otros, en cambio, empiezan a perder el control. Cada vez resulta más patente que, por más que el alcohol haya ayudado a ganar batallas, algunos actos demasiado audaces acarrean consecuencias.

Reseña de la película:

El concepto de Thomas Vinterberg en la película OTRA RONDA es tan bueno que uno desearía que la idea se le hubiera ocurrido —a él o a su guionista de cabecera, Tobias Lindholm (La comuna, 2016; La caza 2012; y Submarino, 2010)— estando en un bar para celebrarlo con un cubata. O quizá fue durante una noche de fiesta con los colegas cuando Vinterberg decidió hacer una película inspirada en la oscura teoría del psicólogo noruego Finn Skårderud, según la cual el ser humano nace con un déficit de alcohol en sangre del 0,05 %. Y ahí surge la pregunta: ¿qué pasaría con tu bienestar si intentaras mantenerte a este nivel perfecto de embriaguez? ¿Serías más feliz? ¿Quién podría resistirse a esta magnífica propuesta, que podría haber estado escrita en un paquete de cigarrillos? Desde luego no se resistió Cannes, que otorgó a la película la etiqueta de Selección Oficial, ni la European Film Academy, ni el Festival Internacional de Cine de Toronto, donde también formó parte de la Selección Oficial, ni tampoco el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, donde tuvo lugar el estreno mundial de la película (a concurso), y ni siquiera el comité de selección danés de los Óscar, que la ha elegido para representar al país en la categoría de mejor película internacional.

Cuando uno da con un concepto como este, es el momento de juntar a la banda. Y es que ver a los antiguos pupilos de Vinterberg, Mads Mikkelsen, Thomas Bo Larsen, Magnus Millang y Lars Ranthe, en la misma película, bien merece un brindis. Los cuatro actores interpretan a profesores de secundaria en plena crisis de la mediana edad que quieren recuperar las riendas de su vida, tanto en casa como en el trabajo. ¿Y qué mejor forma de lograrlo que con alcohol? Esta idea es tan subversiva que casi da pena descubrir que, incluso en el cine, el alcohol se utiliza como cura para los males de la vida, precisamente de la forma que uno se imagina. Al final, acaba en resaca. En un primer momento, da la impresión de que Vinterberg va a ensalzar el alcohol como una solución para todo, de una forma que enorgullecería a los protagonistas de Withnail and I. Incluso se anima a un alumno estresado a que se tome un trago para superar su ansiedad por los exámenes, cosa que le funciona a las mil maravillas. Martin, el profesor de Historia interpretado por Mikkelsen, empieza a decirles a los chavales que el alcohol es lo que tienen en común los grandes hombres del pasado. El cambio en el enfoque de sus clases hace que sus alumnos lo miren como si fuese Robin Williams en El club de los poetas muertos. Pero después empiezan los despertares con dolor de cabeza.

Sin embargo, Vinterberg es un director inteligente que no permitiría que ninguna de sus películas estuviera gobernada únicamente por un concepto tan bacanal. Utiliza el cebo de la bebida con el fin de atraer nuestra atención, para después revelar que la película esconde un mensaje más profundo: cuando la vida parece no tener sentido y ser aburrida, a veces se debe a nuestra propia falta de honestidad con nosotros mismos. Y es este aspecto el que hace de la película una historia de celebración de los altibajos de la vida.

Todo ello magníficamente interpretado por el bebedor protagonista: Martin, el personaje interpretado por Mikkelsen. El actor, que trabaja en su lengua materna por primera vez desde hace tiempo, hace una interpretación brillante de un personaje atrapado en una rutina constante, cansado de dar clases y cuyo matrimonio se encuentra al borde del precipicio. La bebida le funciona solo durante un tiempo, pero le da la suficiente perspectiva para comprender que algo debe cambiar. Y lo hace de forma espectacular. ¿Será su vida más feliz? Quién sabe, pero al menos por dentro, y por fuera, sigue bailando.

OTRA RONDA es una coproducción danesa, sueca y neerlandesa, realizada por Zentropa Entertainments, Film i Väst, Zentropa International Sweden, Topkapi Films y Zentropa International Netherlands. TrustNordisk se ocupa de las ventas internacionales.

Kaleem Aftab